El Dr. Roy Spencer está a cargo, junto con el Dr. John Christy, del registro y análisis de los datos de la temperatura atmosférica que obtienen los satélites en toda la superficie de la Tierra. Ambos científicos son convencidos escépticos de la teoría del Calentamiento Global Catastrófico Antropogénico (CGCA) presuntamente causado por las actividades humanas. Son escépticos porque como científicos están al tanto de todo los relacionado con la física de la atmósfera y del sistema climático pero además han demostrado tener una ética científica impecable y una honestidad a prueba de toda sospecha.
En todo el informe presentado por Obama como una profecía del Fin del Mundo está:
Repleto de mentiras a medias, mentiras completas, exageraciones y deformaciones de los hechos observados, porque esta gente ha aprendido de la vieja experiencia exitosa de Jospeh Goebbles, que recomendaba a sus redactores de discursos y literatura panfletaria: “Mentir, mentír, y mentir, porque algo siempre queda,”inspirado en la observación de su jefe, Adolfo Hitler que le había dicho: “Es más fácil engañar a los pueblos con una mentira muy grande que con una pequeña. Mientras más grande sea la mentira, más fácilmente se la creerán".
La repetición constante de los términos “impactos”, “eventos extremos”, “sequías”, inundaciones”, “tormentas severas”, “aumento del peligro”, y una nueva favorita: “disrupción”.
Esta última palabreja se usa en reemplazo de los términos ya perimidos y obsoletos como “calentamiento global” –porque el calentamiento se detuvo hace casi 18 años o más; “cambio climático”, porque la gente ya se dio cuenta de que el clima cambia de manera cíclica y siempre lo hizo sin la ayuda o interferencia del hombre. Ahora es “disrupción del clima”, que en verdad debería “disrupción del tiempo” porque clima se considera los períodos de tiempo similar constante de 30 años o más –y recién llevamos 18 años de tiempo más o menos estable, sin una tendencia visible hacia alguna dirección en particular, calentamiento o enfriamiento. Lo que en efecto ha podido observarse, y los registros son bastante precisos al respecto, es que la actividad ciclónica tropical ha venido disminuyendo desde hace uso 35 años, lo mismo que la intensidad en general de las tormentas, aunque algunas excepciones se han observado, pero son esas excepciones las que confirman la tendencia.
Es el uso repetido de esos términos que llevan la intención de inyectar la alarma y el miedo en la población lo que deja al descubierto el carácter absolutamente político del Informe de Obama, Holdren y sus alegres creadores de mitos y fraudes pseudocientíficos. Pocas veces he leído un escrito con pretensiones de ser científico y que contiene tantos errores, tantas exageraciones, tantas falsedades y tanta profecía dignas de la más burda de las tiradoras de cartas del Tarot. Entre este informe y la Astrología, hay poca diferencia: la diferencia es que la astrología no causa tanto daño a la humanidad como el podría causar este esperpento que tienen la osadía de llamar “informe”.
En todo el informe presentado por Obama como una profecía del Fin del Mundo está:
Repleto de mentiras a medias, mentiras completas, exageraciones y deformaciones de los hechos observados, porque esta gente ha aprendido de la vieja experiencia exitosa de Jospeh Goebbles, que recomendaba a sus redactores de discursos y literatura panfletaria: “Mentir, mentír, y mentir, porque algo siempre queda,”inspirado en la observación de su jefe, Adolfo Hitler que le había dicho: “Es más fácil engañar a los pueblos con una mentira muy grande que con una pequeña. Mientras más grande sea la mentira, más fácilmente se la creerán".
La repetición constante de los términos “impactos”, “eventos extremos”, “sequías”, inundaciones”, “tormen-tas severas”, “aumento del peligro”, y una nueva favorita: “disrupción”.
Esta última palabreja se usa en reemplazo de los términos ya perimidos y obsoletos como “calentamiento global” –porque el calentamiento se detuvo hace casi 18 años o más; “cambio climático”, porque la gente ya se dio cuenta de que el clima cambia de manera cíclica y siempre lo hizo sin la ayuda o interferencia del hombre. Ahora es “disrupción del clima”, que en verdad debería “disrupción del tiempo” porque clima se considera los períodos de tiempo similar constante de 30 años o más –y recién llevamos 18 años de tiempo más o menos estable, sin una tendencia visible hacia alguna dirección en particular, calentamiento o enfriamiento. Lo que en efecto ha podido observarse, y los registros son bastante precisos al respecto, es que la actividad ciclónica tropical ha venido disminuyendo desde hace uso 35 años, lo mismo que la intensidad en general de las tormentas, aunque algunas excepciones se han observado, pero son esas excepciones las que confirman la tendencia.
Es el uso repetido de esos términos que llevan la intención de inyectar la alarma y el miedo en la población lo que deja al descubierto el carácter absolutamente político del Informe de Obama, Holdren y sus alegres creadores de mitos y fraudes pseudocientíficos. Pocas veces he leído un escrito con pretensiones de ser científico y que contiene tantos errores, tantas exageraciones, tantas falsedades y tanta profecía dignas de la más burda de las tiradoras de cartas del Tarot. Entre este informe y la Astrología, hay poca diferencia: la diferencia es que la astrología no causa tanto daño a la humanidad como el podría causar este esperpento que tienen la osadía de llamar “informe”.
La Evaluación Nacional del Clima de Obama
Los medios de prensa de Estados Unidos estuvieron zumbando desde la publicación de la administración del presidente Obama del altamente politizado y sesgado Evaluación Nacional del Clima (NCA). Un informe de prensa típico, en el USA Today comienza de esta manera:
Devastadoras sequías en el Sudoeste, ruinosas inundaciones en la ciudad de Nueva York, incendios asesinos en Colorado, intensas olas de calor en las Planicies: Estos son algunos de los desastres que están siendo exacerbados por el calentamiento global, y los problemas seguirán empeorando en las décadas vendieras, de acuerdo con un informe publicado el martes en la Casa Blanca. El cambio climático está afectando dónde y cómo viven los norteamericanos y cómo trabaja como también su salud, y la evidencia está aumentando que la quema de combustibles fósiles hizo que los eventos extremos del tiempo como olas de calor y fuertes precipitaciones mucho más probable en los Estados Unidos, de acuerdo con el NCA, National Climate Assessment, el más grande, más completo reporte del cambio climático jamás producido enfocado a los Estados Unidos.
FAEC: Ese informe fue típico como cientos iguales en los medios más importantes del establishment del supuesto calentamiento que tomó al informe NCA sin ningún análisis profundo o siquiera superficial. Los medios cómplices no cumplieron con lo más básico del periodismo: comprobar los hechos y cotejarlos con la realidad y las leyes de la física. Nos hubiese sorprendido que lo hicieran ya que la costumbre repetida ha sido no hacerlo jamás. Sin embargo, muchos científicos del clima piensan que el NCA es alarmista en exceso y lleno de errores fácticos y especulaciones sin base científica. Dice el Dr. Spencer:
"Habrá muchos comentarios de otros científicos, estoy seguro, pero estos son mis pensamientos iniciales acerca de los 12 grandes hallazgos del último Informe Nacional de Evaluación Climática, que se propone decirnos cómo el cambio climático anticipado por el IPCC para el clima global nos impactará aquí en casa. Los hallazgos del informe los pongó en negrita e itálicas. Mis comentarios siguen a continuación:"
El clima global está cambiando y esto es aparente a lo largo de los Estados Unidos en un amplio ran-go de observaciones. El calentamiento global de los últimos 50 años se debe primariamente a las actividades humanas, de manera predominante por laquema de combustibles fósiles. Muchas líneas de evidencias independientes confirman que las actividades humanas están afectando al clima de manera sin precedentes. Las temperaturas de los Estados Unidos han aumentado en 1,3ºF a 1,9ºF desde que co-menzó el registro en 1895; la mayor parte de este aumento ocurrió desde alrededor de 1970. La década más reciente fue la más caliente en los registros. A causa de que el calentamiento inducido por los humanos está superpuesto a la variación natural del clima, las temperaturas en alza son están distribuidas de manera uniforme a lo largo del país o del tiempo.
Spencer: Sí, probablemente
se ha calentado, pero en una cantidad que se desconoce debido a un creciente
sesgo calentador en los lugares donde están montados los termómetros de
medición, sesgo que no puede ser eliminado por medio de ajustes de
“homogeneización”. Pero no hay manera de saber si “el calentamiento global
de loa últimos 50 años es primariamente debido a las actividades humanas” porque
no hay una huella digital de una cambio climático causado por los humanos
versus una cambio de clima de causas naturales. Afirmar que los cambios son “sin
precedentes” o puede demostrarse con información confiable, está contradicha
por algunas informaciones paleoclimáticas publicadas que sugieren que la
mayoría de los siglos experimentan sustanciales enfriamientos y calentamientos.
Alguno eventos extremos del
tiempo y del clima han aumentado en las décadas recientes, y ahora nueva y más
fuerte evidencia confirma que algunos de aumentos están relacionados a las
actividades humanas. Los cambios en eventos extremos del tiempo son la
manera primaria en que la mayoría de la gente experimentan al cambio climático.
El cambio de clima inducido por los humanos ya aumentó la cantidad y fuerza de
algunos de estos eventos extremos. Durante los últimos 50 años, gran parte de
los Estados Unidos han visto un aumento en prolongados períodos de temperaturas
excesivamente altas, más cuantiosas lluvias, y en algunas regiones sequías más
severas.
Spencer: Hay muy poca y ninguna
evidencia del aumento en los eventos extremos del tiempo, excepto probablemente
en fuertes eventos de lluvias, que serían consistentes con un modesto
calentamiento. La declaración apela a enfocar la atención del público sobre los
últimos efecto severos del tiempo, y alejarla de eventos aún peores ocurridos
en el pasado.
FAEC: Viene al caso
mencionar al peor y más catastrófico huracán ocurrido en Estados Unidos, -que
no fue el Katrina de 2005 sino el huracán de Galveston, Texas, en 1900 cuando
murieron 10.000 personas, momentos de la historia cuando las temperaturas eran
inferiores a las actuales en casi 1º C. También conviene recordar a la
descomunal tormenta que destrozó a la Gran Armada Española en plena Pequeña
Edad de Hielo, cuando se disponía atacar e invadir a Gran Bretaña en 1685.
El cambio de clima inducido por
los humanos está proyectado continuarán y se acelerará de manera significativa
si las emisiones de gases que atrapan al calor continúan aumentado. Los
gases que atrapan calor que ya están en la atmósfera nos han comprometido a un
futuro más cálido con más impactos relacionados con el clima en las próximas
décadas. La magnitud del cambio climático futuro más allá de las próximas
décadas depende de manera primaria de la cantidad de gases que atrapan calor
que las actividades humanas emiten globalmente ahora y en el futuro.
Spencer: Esta es una
declaración predictiva basada en modelos computados del clima que no fueron
capa-ces de adivinar las temperaturas globales, sin mencionar la incapacidad de
pronosticar cambios con ningún nivel de certeza o precisión.
Los impactos relativos al cambio
climático ya son evidentes en muchos sectores y se espera que se hagan cada vez
más disruptivos en toda la nación durante este siglo y más allá. El cambio
climático ya está afectando sociedades y al mundo natural. El cambio climático
interactúa con otros factores ambientales y sociales de maneras que pueden
moderar o intensificar estos impactos. El tipo y magnitud de los impactos
varían a lo largo de la nación y durante el tiempo. Los niños, ancianos, los
enfermos, y los pobres son especialmente vulnerables. Existe información
acumulada que el daño a la nación aumentará de manera sustancial en el futuro a
menos de que las emisiones del gases que atrapan calor sean reducidas en gran
medida.
Spencer: La extensión en que
el clima ha cambiado regionalmente no hay manera posible de conocer si se ha
debido a las actividades humanas. De hecho, podría ser que por el contrario,
las actividades humanas pueden haber reducido el impacto negativo de los
cambios naturales –simplemente, no hay manera de saberlo. Usted verá, esos
científicos que estudian al mundo natural no pueden considerar la posibilidad
de que algunos im-pactos humanos son en verdad positivos. Aún si los impactos
causado por los humanos son algo negativos, ellos están más que compensados por
los beneficios para la sociedad (especialmente para los pobres) del acceso a
una energía abundante y barata. Además, durante las próximas décadas no haya
nada sustancial que podamos hacer acerca del problema, a menos de que matar a
una enorme porción de la humanidad, y hacer la vida miserable para el resto sea
una de las opciones en la mesa de discusión.
El cambio climático amenaza a la
salud humana y el bienestar de muchas formas, incluyendo a través de eventos
del tiempo más extremos e incendios, disminución de la calidad del aire, y
enfermedades a través de los insectos, alimentos y el agua. El cambio
climático está aumentando los riesgos de estrés por calor, estrés respiratorio
por la pobre calidad del aire, y la extensión de enfermedades nacidas del agua.
Los eventos extremos del tiempo a menudo conducen a fallecimientos y a una
variedad de impactos sobre la salud sobre las poblaciones vulnerables,
incluyendo impactos sobre la salud mental tales como ansiedad y desorden
postraumático (DPT). Los cambios a gran escala en el ambiente debidos al cambio
climático y los eventos extremos del tiempo están aumentando el riesgo de la
aparición o reaparición de amenazas de salud que no son actualmente comunes en
los Estados Unidos, tal como la fiebre del dengue.
Spencer: La mayor parte de
esto está simplemente inventado, e ignora los beneficios positivos del acceso
barato a energía barata que compensa por amplio margen a los efectos negativos.
Si hubo un aumento en la ansiedad y DPT no ha sido a causa de eventos severos
del tiempo… es causado por las incansables y constantes campañas atemorizantes
de los políticos, los grupos ecologistas y los medios en complicidad.
La infraestructura está siendo
dañada por aumento del nivel del mar, fuertes lluvias, y calores extremos; se
proyectan que aumentarán los daños con el continuado cambio del clima. La
subida del nivel del mar, aumento de las tormentas, y fuertes lluvias, en
combinación con el patrón de desarrollo constante en las áreas costera, están
aumentando los daños a la infraestructura incluyendo caminos, edificios e
instalaciones industriales, y también están aumentando los riesgos para los
puertos en instalaciones mili-tares costeras. Las inundaciones a lo largo de
ríos, lagos, y en ciudades después de fuertes aguaceros, lluvias prolongadas, y
un rápido derretimiento de las capas de nieves están superando los límites de
la protección contra inundaciones diseñadas para condiciones históricas. El
calor extremos está dañando la infraestructura de transporte como caminos,
líneas de ferrocarril, y pistas de aterrizaje en los aeropuertos.
Spencer: El aumento del
nivel del mar, que comenzó mucho antes de que comenzáramos a emitir dióxido de
carbono en cantidades sustanciales, es un procesos sumamente lento, que tendría
que ser acomodado de todas maneras. Y mientras más débil resulte ser el
calentamiento global, más lento será el aumento del nivel del mar. El daño a la
infraestructura ocurre de cualquier modo, y a menudo se debe a eventos del
tiempo que exceden los límites de diseño. No se construyen caminos, edificios y
murallas marinas de contención para manejar cualquier escenario posible… sería
demasiado caro. Una gran parte de nuestros problemas de inundaciones se deben
al reemplazo de suelos naturales con superficies pavimentadas, que aumenta el
escurrimiento hacia los ríos. Esto no tiene nada que ver con el cambio
climático.
La calidad del agua y la
confiabilidad en su provisión están jaqueadas por el cambio climático en una
variedad de formas que afectan a los ecosistemas y estilos de vida. Los
abastecimientos del agua superficial y de profundidad en algunas regiones ya
están estresadas por una demanda en aumento como también una declinación del
escurrimiento y la recarga subterránea. En algunas regiones, de manera particular
la parte sur del país y del Caribe e Islas del Pacífico, el cambio climático está
aumentando la probabilidad de escasez de agua y competencia por el agua en sus
muchos usos. La calidad del agua está disminuyendo en muchas áreas,
particularmente debido al sedimento y la concentración de contaminantes después
de fuertes aguaceros.
Spencer: Esto es en gran
parte un “non sequitur”. Los problemas descritos existen aún sin el cambio
climático causado por el hombre.
FAEC: Spencer pudo haberse
extendido un poco más sobre el tema, aunque más no fuese para demostrar la
falta de honestidad de los redactores del informe –recordemos que John Holdren
es pieza clave en esta de-formación de la verdad, la historia del clima y la
ocultación de los hechos científicos. El asunto del agua no es ni un problema
ni mucho menos una crisis. Los científicos honestos reconocen que hoy hay en la
Tierra la misma cantidad de agua que había después de la creación del planeta,
hace varios miles de millones de años. Lo puede considerarse un problema
creciente es el abastecimiento del agua potable, y ese problema no tiene
relación alguna con el clima sino con las inversiones necesarias para obtener
agua de nuevos pozos o para instalar purificadoras y potabilizadoras del agua
de ríos y lagos, o la instalación de grandes y eficientes plantas de
desalinización del agua de mar y el transporte y distribución en las regiones
aledañas, ya sea por acueductos tradicionales o por cañerías de gran diámetro.
Es, básicamente, un problema de
dinero y de decisión política de gobiernos que deberían de dejar de estar
atentos a las noticias y recomendaciones irracionales de los zelotes del cambio
climático como el asesor Holdren, y estar más atentos a las necesidades de sus
pueblos. Sobre todo, deberían por comenzar abandonando las prácticas corruptas
de enriquecimiento personal mediante el saqueo de las cuentas públicas –práctica
terriblemente extendida como una pandemia- entre los países africanos y de
América Latina, los más afectados por la provisión de agua potable.
La disrupción climática en la
agricultura estuvo aumentando y se proyecta hacerse más severa durante este
siglo. Algunas áreas ya han experimentado disrupciones relacionadas con el
clima, en particular debidas a eventos extremos del tiempo. Mientras que algunas
regiones de los EEUU y algunos tipos de producción agrícola serán relativamente
resistentes al cambio climático durante los próximos 25 años, otros estarán
sufriendo un aumento del estrés debido a calor extremo, sequía, enfermedades, y
fuertes aguaceros. Desde mitad del siglo en adelante, se proyecta que el cambio
climático tendrá impactos más negativos sobre los cultivos y la ganadería en
todo el país –una tendencia que podría disminuir la seguridad de nuestro
abastecimiento de alimentos.
Spencer: Yo trabajo con la
gente involucrada en rastrear y predecir a largo plazo los rendimientos
agrícolas, tanto doméstica como internacionalmente. Ellos no ven ninguna señal
de impactos del cambio climático sobre los rendimientos agrícolas. Siempre hay
fluctuaciones, pero si hay cualquier impacto negativo inducido por el hombre,
está sobre compensado por el aumento de los rendimientos debido a la mejora y
perfeccionamiento de las prácticas agrícolas, variedad de semillas
transgénicas, y más que muy posiblemente debido a la fertilización del CO2.
El cambio climático impone
amenazas particulares a la salud de los pueblos aborígenes, su bienes-tar y
formas de vida: Los estrés crónicos como la pobreza extrema están siendo
exacerbados por los im-pactos del cambio climático tales como el acceso
reducido a los alimentos tradicionales, disminución de la calidad del agua, y
un aumento en la exposición a riesgos de seguridad y salud. En partes de
Alaska, Louisiana, las Islas del Pacífico, y otras ubicaciones costeras, los
impactos del cambio climático (a través de la erosión e inundación) son tan
severos que algunas comunidades ya están relocalizándose de tierras históricamente
tradicionales a las que están atadas sus tradiciones e identidad cultural.
Particularmente en Alaska, el rápido ritmo del aumento de la temperatura,
derretimiento de la nieve, del hielo y del permafrost están afectando
infraestructuras críticas en las formas de vida tradicionales.
Spencer: Oh, Dios mío!
Ayudemos a la gente pobre aumentado el costo de todo haciendo más cara a la
energía necesaria para producir cualquier cosa imaginable. La gente que escribe
ese panfleto carece de cualquier clave sobre el tema que no se les debería
permitir influenciar al proceso de toma de decisiones.
FAEC: Esa apelación a los
sentimientos humanitarios, basados en terribles falacias científicas, es algo
tan ruin y ridículo que casi todo el mundo se da cuenta de los absurdo del
argumento. La vida tradicional de los esquimales –perdón, ahora los verdes
exigen que se le llame Inuits- ha sido algo que a los habitantes de latitudes
más cálidas les cuesta comprender por qué persisten en seguir llevando, una vez
que conocen las formas de vida de otros pueblos cercanos, como los
norteamericanos y canadienses que viven en Alaska y el Yukón. Su alimentación
consiste en nada de verduras y frutas y un 100% de carne de pescado, ballenas,
focas, y osos, y nada de madera para calentarse. Sólo la grasa de osos,
narvales, focas, etc., para iluminación de sus iglús.
Su tradicional forma de vida, tan
preciosa para los románticos insaciables como Holdren, consiste en poner sobre
una placa de hielo a los ancianos que llegaron al punto que resultan una carga
para la comunidad, y dejar que la deriva de los hielos cumpla con el destino de
los viejos inútiles: la muerte por congelamiento o en las fauces de algún oso
blanco hambriento. Me inclino por la opción de hacerles llegar a los Inuits los
beneficios de los adelantos de la civilización como combustibles baratos,
transporte de mercaderías y alimentos desde los centros de producción,
generadores eléctricos portátiles y comunicación radial o telefónica para
emergencias, vehículos adecuados para transitar sobre regiones nevadas,
materiales de construcción para viviendas adecuadas y de mayor seguridad e
higiene.
De hecho, todo este hace bastante
tiempo que se lleva a cabo y sólo algunos pequeños grupos aislados mantienen la
vieja costumbre tradicional de los esquimales –bueno, Inutis. Porque sucede lo
mismo que ha sucedido con los pueblos amazónicos y de otras regiones de todo el
planeta. Cuando esas poblaciones comprueban las ventajas de vivir aprovechando
los productos tecnológicos que los “hombres blancos” disponen y les ofrecen,
desde un simple cuchillo de acero, pasando por ollas de aluminio y zapatillas,
hasta transmisores de radio, cámaras de video, televisores y teléfonos
celulares, los jóvenes indios van abandonando las aldeas y comienzan sus
estudios en las misiones religiosas cercanas o en escuelas del gobierno. Y
luego se integran a la sociedad mayoritaria de esas naciones, volviendo algunas
veces a sus antiguos hogares en las aldeas para llevar bienes y objetos útiles
a sus familias.
Pero esa actividad de integración
a la civilización –sin entrar a considerar si la llamada “civilización” ha sido
algo positivo o negativo- hace años que se viene desarrollando, sin pausa y
cada vez más aceleradamente, sin que el clima o el cambio de clima haya tenido
ninguna influencia que se pueda identificar.
Los Ecosistemas y los beneficios
que proveen a la sociedad están siendo afectados por el cambio climático. La
capacidad de los ecosistemas para moderar los impactos de eventos extremos como
incendios, inundaciones, y tormentas severas está siendo abrumada. Los
impactos del cambio climático sobre la biodiversidad se observan en la
alteración de los tiempos de los eventos biológicos críticos como la floración
en primavera de los retoños y brotes y en cambios sustanciales en muchas
especies. En el largo plazo, hay un aumento del peligro de extinción de
especies. Estos cambios tienen efectos sociales, culturales y económicos.
Eventos como las sequías, inundaciones, incendios de bosques y planicies, y
brotes de pestes asociados con el cambio climático (por ejemplo escarabajos de
las cortezas en el Oeste) ya están alterando a los ecosistemas. Estos cambios
limitan la capacidad de los ecosistemas como bosques, barreras de playa, y
humedales, para jugar roles importantes en la reducción de los impactos de
estos eventos extremos sobre la infraestructura, las comunidades humanas, y
otros recursos valiosos.
Spencer: El modesto
calentamiento y una mayor disponibilidad de CO2 para la biosfera están ya
teniendo efectos positivos, como se observa en el reciente verdecer del
planeta. Tratar de transformar a los resultados positivos más obvios en
impactos negativos conduce a contorsiones lógicas que serían graciosas si en
realidad no fuesen tan graves. La naturaleza cambia de todos modos, amigos,
como lo evidencian los glaciares en Europa y Norteamérica al retroceder y dejar
al descubierto antiguos tocones de árboles. ¿Los ecosistemas están siendo
“abrumados”? No lo creo. Los ecosistemas no son estáticos.
Las aguas de los océanos se están
haciendo más calidad y más ácidas, afectando a la circulación oceánica, la
química, los ecosistemas y la vida marina: El agua más ácida inhibe la
formación de capa-razones, esqueletos y arrecifes de coral. Las aguas más
cálidas dañan a los arrecifes coralinos y alteran la distribución, abundancia,
y productividad de muchas especies marinas. La creciente temperatura y la cambiante
química del agua del mar se combinan con otros estreses como al sobrepesca y la
polución costera y marina, para alterar la producción de alimentos del mar y
dañar las comunidades de peces.
Spencer: Existe evidencia
abundante y creciente que la acidificación del océanos ha sido grandemente exagerada.
No soy un experto, pero de lo que he podido leer últimamente experimentos de
laboratorio realistas de añadido de CO2 al agua de mar muestra que su capacidad
natural de tampón de limita los cambios del pH (porque el CO2 es también
necesario para el comienzo de la cadena alimentaria en el océano). Yo pienso
que el jurado está todavía ausente en este asunto… pero, por supuesto, no
podemos esperar informes del gobierno, que están escritos para facilitar los
cambios de políticas deseados, que provean de información balancea-da sobre
tales cosas.
FAEC: A este punto no
tendrían que haberlo ni mencionado, porque demuestra que o no saben nada de historia
geológica de la Tierra, o nos saben de ciencia, especialmente de química, o
bien están mintiendo de una manera que debería avergonzarles. Pero ya se ha
comprobado que la palabra “vergüenza” no existe en el diccionario de los
calentadores.
Dejando de lado el asunto de que
las aguas de los océanos no se acidifica porque su pH ha variado en algunas
regiones y algunas profundidades en décimas de grado, de pH=8,4 a pH=8,2 en
promedio, siguen siendo aguas alcalinas. Para ser “ácida” el agua debería tener
un grado acidez de 6,9 o menos y aún le falta un buen trecho para que ello
suceda. Pero, ¿podría el agua de los océanos volverse ácida y causar los
efectos mencionados en el informe de Obama/Holdren? Ni en el sueño más alocado
de los calentadores. Veamos:
Si el aumento de 125 partes por
millón de CO2 en la atmósfera –el aumento registrado desde la era preindustrial
de 275 a 400 ppm- causa de que no se formen caparazones y se destruyan
arrecifes de coral y se altere toda la cadena trófica alimentaria marina, hoy
no existiría vida en el mar, ni arrecifes de coral, porque duran-te unos 400
millones de años, desde el período Cámbrico, pasando por el Ordovícico, el
Silúrico, el Devónico, el Carbonífero, el Triásico y el Jurásico, la
concentración de CO2 en la atmósfera varió entre los 7000 y las 2000 ppm,
cayendo desde el Cretácico hasta el presente a los 275 ppm y luego subiendo
hasta las 400 ppm.
De ser cierta la teoría de
IPCC/Obama/Holdren de la acidificación del agua de mar, con los niveles de CO2
en la atmósfera desde el Cámbrico hasta el Cretácico, la acidez del agua habría
sido tan elevada que no habrían existido trilobites, ni cangrejos, ni ostras ni
ninguna forma de vida marina que usase un caparazón calcáreo para vivir. Recién
se habrían formado a partir del fin del período Terciario, hace unos 2 millones
de años, cuando los niveles de CO2 descendieron más o menos hasta los niveles
actuales.
Se está haciendo más amplio el
planear para la adaptación (para enfrentar u preparase para los impactos) y la
mitigación (para reducir al futuro cambio climático, por ejemplo cortando con
las emisiones), pero la corriente implementación y los esfuerzos son insuficientes
para evitar las consecuencias sociales, ambientales, y económicas
crecientemente negativas. Las acciones para reducir las emisiones, aumento
de la absorción d carbono, adaptarse a un clima cambiante, y un aumento de la
resiliencia a los impactos que son inevitables, pueden mejorar la salud
pública, el desarrollo económi-co, la protección del ecosistema, y la calidad
de vida.
Spencer: Traducción:
necesitamos más regulaciones del gobierno y más impuestos.
CONCLUSIÓN
Amigos, sigan la ruta del dinero.
Este absurdo informe de 840 páginas ha costado un montón del dinero que han
pagado como impuestos a un gobierno que les está mintiendo y engañando creyendo
que ustedes son unos imbéciles. Para que el gobierno se salga con la suya no
tienen más que seguirle creyendo. Ya vieron que tiene poca capacidad de
resolver problemas, y una gran capacidad de empeorarlos. Entonces, en base a
qué tiene ustedes que creerle?
Spencer: Este informe
involucró solamente a los “expertos” que están deseosos de jugar el juego del
gobier-no… claro que eso tiene una buena ganancia para ellos, y un costo
elevado para nosotros y el resto de la humanidad. Es difícil de responder en su
totalidad porque el gobierno tiene miles de millones de dólares para invertir
en este asunto, mientras que los escépticos, científicos y periodistas que
quieren llevar un poco de cordura al asunto tienen que hacerlo en su tiempo
libre, porque a nosotros no se nos paga para hacerlo. El informe no está ni de
lejos balanceado en relación a la ciencia, costos versus beneficios, o los
resultados políticos implicados. Como los dos informes de evaluación
anteriores, se basa en modelos del clima que ni siquiera han podido adivinar
las temperaturas del pasado cuando se los corre hacia atrás, y que exageran el
calentamiento global promedio. Modelos que se sabe que tienen cero
habilidad para hacer predicciones re-gionales, por ejemplo en los Estados
Unidos, pero que son usados para instilar el miedo a las masas, de modo que los
políticos puedan conducirnos alegre y felizmente a la seguridad.

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