El derecho a la
ciudad y la revolución urbana anti-capitalista.
Entrevista con David Harvey
David Harvey: es un prestigioso geògrafo y teórico social británico, muy reconocido en el mundo académico por una de sus obras: The New Imperialism, (En nuevo imperialismo) en la que expone la importancia adquirida por la "acumulación por desposesión", que considera como un proceso de colonización de nuevos yacimientos de recursos para los capitalistas: desde los servicios de agua, electricidad, vivienda o salud, hasta la apropiación de los más diversos recursos naturales y el despojo de millones de pequeños propietarios y comunidades en todo el mundo, de manera que todo trabajo y todo recurso sea para enriquecer al capital. Harvey argumenta además, que la guerra de Iraq permite a los neoconservadores de EE.UU. desviar la atención de los graves problemas económicos de la superpotencia.
A continuación reproduzco una enriquecedora entrevista de Lina Magalhães, Investigadora de FLACSO- ECUADOR, con tan controvertido personaje mundial.
1. ¿Para usted, cuál es el elemento
central del concepto Derecho a la Ciudad?
Harvey: Es el derecho de hacer la ciudad de la
manera que queremos/deseamos. El no tener alrededor de nosotros las fuerzas de
la acumulación del capital y este tipo de ciudad que emerge de una muy poderosa
elite que esencialmente construye la ciudad de acuerdo con sus propios deseos y
el resto tiene que vivir en ella. Entonces el Derecho a la Ciudad es el derecho
de todos debatir el tipo de ciudad de sus sueños.
2. ¿Entonces se puede decir que el Derecho
a la Ciudad está estrictamente vinculado al movimiento anticapitalista?
Harvey: El
Derecho a la Ciudad es en sí mismo “anti”, el apoderamiento de las clases altas
y del capital, pero si él es completamente anti-capitalista es otra cuestión.
Existen personas que creen que el capitalismo puede ser construido a partir de
tarifas justas, a través de la justicia. Yo no creo en eso. Para mí el concepto
de Derecho a la Ciudad es inherentemente y finalmente anti-capitalista, pero
esta es mi opinión personal.
3. ¿Por qué es tan importante rescatar hoy en día el concepto de Derecho a la Ciudad, elaborado en los años 60’ por Henri Lefebvre?
Harvey: Yo creo que una buena idea es que el
concepto nunca desaparezca. Una de las funciones que nosotros los académicos
debemos hacer es preservar buenas formas de conocimientos y yo creo que esta es
una buena forma de conocimiento que merece ser preservada. Lo interesante para
mí cuando empecé a pensar en cómo preservar este concepto fue que esta idea
también ya estaba allá en las calles. Y cuando Lefebvre escribió que el Derecho
a la Ciudad era un tipo de demanda que venía de las calles, yo estaba muy
interesado en ver que no solo en la ciudad de Nueva York, donde hay un
movimiento fuerte por el Derecho a la Ciudad, sino que también en todo el mundo
se demanda por el Derecho a la Ciudad.
Tú lo puedes encontrar en Alemania, en
Brasil, Sudáfrica, en todo lugar. Eso es intuitivo. Yo creo que de la misma
manera las personas en un barrio quieren tener una especie, un sentido de, no
exactamente de propiedad del barrio, sino una especie de contribución, de ser
alguien ahí, y hacer algo ahí, lo mismo pasa en las ciudades. Yo creo que este
es un concepto intuitivo que no desaparece.
4. ¿Cuál es la importancia de este
concepto para los movimientos sociales urbanos actuales? ¿Cuál es la relación entre
el concepto de Derecho a la Ciudad y los movimientos sociales urbanos?
Harvey: Yo siempre argumenté que los movimientos
sociales urbanos son una parte vital de la lucha anticapitalista. Y en el grado
que los movimientos sociales comienzan a pensar no solo en las luchas
particulares como la anti-gentrificación, o luchas en torno a la educación, a
la salud, a los espacios públicos, y etc. El grado en que los movimientos
urbanos comienzan a pensar la ciudad como un todo, me parece que llega a un
potencial movimiento que puede ser una parte vital de cualquier lucha
anti-capitalista, y entonces ellos mismos comienzan a demandar tipos diferentes
de ciudades, ciudades no dominadas por el capital, y tampoco dominadas por la
búsqueda de lucros, pero dominadas por la búsqueda a la creación de un ambiente
que sea abierto a actividades creativas y placenteras.
5. ¿Entonces esta debe ser la estrategia
principal de los movimientos sociales urbanos, es decir, reunirse alrededor del
concepto de Derecho a la Ciudad y no estar separados en demandas individuales?
Harvey: Yo pienso que cuando los movimientos
sociales perciban que ellos mejoran, se profundizan, y se amplían en sus
propias causas cuando despierten a otras causas, es cuando surge la idea de
hablar de la ciudad como un todo. Pero muchos movimientos encuentran difícil
hacer eso. Yo estuve muy cerca de algunos movimientos, y si estas involucrado
en un grupo comunitario, las personas dedican 24 horas por día trabajando en
esta cuestión, y ellos simplemente no tienen tiempo de pensar como expandir ese
movimiento. Cuando hablas con ellos, te dicen “si, es una buena idea, pero no
tenemos tiempo para hacer eso”. Yo pienso que si es difícil. Una cosa que
intenté hacer como académico fue organizar reuniones dentro y fuera de la
universidad con diferentes grupos para que pudiesen dedicar algún tiempo
hablando entre ellos. Algunas veces eso ayuda, otras no. Así son los
movimientos sociales.
6. ¿Considerando por ejemplo la
experiencia del movimiento de la Reforma Urbana en Brasil -que en su
trayectoria cometió algunos errores y fracasó en algunos puntos-si usted
pudiera aconsejar estos movimientos, que errores pasados deberían evitar?
Harvey: Es muy difícil no cometer los mismos
errores. ¡Yo hago eso todo el tiempo! Pero si supiéramos claramente,
exactamente lo que deberíamos hacer, entonces sería fácil. El hecho es que
actualmente no creo que los movimientos políticos tengan una buena idea de lo
que claramente deben hacer. Entonces ellos están buscando, intentando eso,
intentando aquello, y entonces es inevitable que no repitan los errores.
La otra cosa respecto a los actuales
movimientos sociales es que muchos de ellos no son muy permanentes, son
volátiles, efímeros, movimientos que son fuertes en un momento específico y en
dos, tres años fracasan, dejan de existir. Y yo pienso que ningún tipo de
movimiento social hoy en día posee una organización sólida y permanente que
pueda de hecho militar en un futuro lejano. Y eso es verdad incluso en
movimientos muy fuertes. En Brasil, por ejemplo, el MST no es tan fuerte hoy
como una vez lo fue. Pasó por ciertos cambios, quizás para mejor, quizás no. Yo
pienso que los movimientos sociales tienden a perder el flujo y mi impresión en
muchas partes del mundo hoy en día es que los movimientos no están tan fuertes,
vigorosos como un día lo fueron, quizás en 10 años atrás. La elección de Lula
en Brasil cambió el rumbo de algunos movimientos sociales. Aquí, en Ecuador,
pasa lo mismo.
7. Ayer usted dijo que la Revolución
Urbana es una cuestión fundamental, ¿Por qué es fundamental? ¿Qué es lo que
necesitamos de la Revolución Urbana?
Harvey: Una de las cosas que Lefebvre señala allá
atrás en los años 60’s-70’s en su libro “La Revolución Urbana”, es el proceso
global de urbanización. Y si miras las grandes empresas de la construcción, el
diseño de los bancos aquí en Quito, o en Buenos Aires, o en Berlín, se nota que
realmente se trata de un proceso global de urbanización. Y eso es un proceso
revolucionario. Pero un proceso revolucionario impulsado por el capital. Y si
miras lo que pasó con lugares que, a mí modo de ver, una vez fueron lindos y
atractivos como Barcelona, tú ves que fueron arruinados por este proceso de
urbanización capitalista vigente. Eso es un proceso revolucionario, pero un
proceso revolucionario negativo.
Yo estoy muy interesado en la idea de que si
el capital puede tener una revolución urbana, una revolución urbana global,
¿Por qué no podemos tener una revolución urbana contraria, una revolución de
las personas contra este estilo de urbanización, que está expulsando a las
personas de los lugares valiosos, que está empujando la gente al entorno ¿Es
que ellos no tienen el derecho al espacio? Ellos tienen que salir de la
capital, la tierra debe ser expuesta a los grandes investimentos, objetivando
la máxima rentabilidad. Y con la alta renta del suelo en las grandes ciudades
del mundo hay muchas personas que no encuentran un lugar para vivir. Eso pasa en
Nueva York, São Paulo, Río de Janeiro, en Quito, en todo lugar. Esa es la
naturaleza universal de lo que es la revolución urbana para el capital. Y esa
revolución necesita ser revertida de alguna manera.

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